Misión

La IACH fundamenta su misión en tres pilares: la proclamación del Evangelio de Jesucristo; la edificación del Cuerpo de Cristo; y el servicio al prójimo. Haciendo esto queremos glorificar a Dios mientras esperamos la Segunda Venida de Cristo.

Certificado Anglicano de Teología

2 formas de vivir

La Comunión Anglicana

Se denomina “la Comunión Anglicana” al conjunto de iglesias anglicanas (llamadas también en algunos países episcopales) que se reconocen herederas del anglicanismo y que están en comunión con la sede de Canterbury. Como familia mundial de iglesias, la Comunión Anglicana tiene más de 70 millones de adherentes en 37 provincias que se extienden en 160 países.

La Comunión está compuesta por unidades administrativas autónomas llamadas Provincias. La Diócesis de Chile pertenece a la Provincia Anglicana del Cono Sur de América, junto con las diócesis de Argentina, Argentina Norte, Bolivia, Paraguay, Perú y Uruguay. Las provincias están gobernadas por su Sínodo Provincial, con representantes obispos, clérigos y laicos de cada diócesis y que es presidido por el Obispo Presidente o Primado. Nuestro actual Obispo Presidente es el Revmo. Gregorio Venables, Obispo de Argentina. El Sínodo de la Provincia del Cono Sur elige su Comité Ejecutivo (y su Obispo Presidente) cada dos años y puede re-elegirse por una vez.

Aunque cada provincia es autónoma, reconoce lazos de afecto y comunión espiritual con las demás provincias y con el Arzobispo de Canterbury, por ser esta la sede originaria de la Iglesia de Inglaterra. El Arzobispo de Canterbury es reconocido como autoridad espiritual del anglicanismo y ese cargo lo ejerce actualmente el Revmo. Rowan Williams.

Los anglicanos trazan sus raíces en la iglesia primitiva y su tradición anglicana específica en la expansión de la Iglesia de Inglaterra y otras iglesias anglicanas y episcopales durante la post-Reforma. Históricamente hubo dos etapas principales en el desarrollo y la expansión de la Comunión. A comienzos del siglo XVII el anglicanismo se estableció al mismo tiempo de la colonización en los Estados Unidos, Australia, Canada, Nueva Zelandia y Sudáfrica. La segunda etapa comenzó en el siglo XVIII cuando diversas iniciativas misioneras trabajaron para establecer iglesias anglicanas in Asia, Africa y Latinoamérica.

Localizados en cada continente, los anglicanos hablan muchos idiomas y provienen de diferentes razas y culturas. Aunque las iglesias son autónomas, están unidas en forma especial a partir de su historia, su teología, su liturgia y su relación con la sede original en Canterbury.